CLAW HAMMEREste álbum en directo es un apabullante documento sónico de una de las bandas americanas más inclasificables de los 90. En 1995, en medio de un tour que a menudo se topó con la indiferencia e incomprensión de audiencias que no estaban preparadas para su asalto frontal, Claw Hammer grabaron un concierto en Dallas que revela el único, salvaje y físico estilo que sólo ellos poseían.
VIKLICKY, EMIL7" pulgadas de edición limitada de Emil Viklicky, uno de los músicos de jazz checos más reconocidos.Aunque es famoso como pianista y compositor, la faceta de Emil Viklicky como arreglista no es tan conocida. De su propio archivo llegan estos dos temas, grabados en un estudio con una banda de gran formato: mientras que 'Hromovka (Thunderhouse)', de 1979, formaba parte de nuestro reciente recopilatorio "The Funky Way Of Emil Viklicky" (VAMPI 115), 'Pochod Zlochu (Parade Of The Badboys)' es una pieza de potente jazz-funk descubierta recientemente e inédita hasta ahora, disponible sólo en este 7".
FLAMENCOPocos atrevimientos iniciales a la altura del de estos chicos andaluces: llamarse Flamenco desde Sevilla, y haciendo lo que hacían. Un quinteto de airados peludos psicodélicos en la tierra de la ortodoxia del arte jondo. Auténtica serie B del rock sevillano, ninguneados habitualmente y ni siquiera reconocidos en sus más indiscutidos valores, hasta hace dos días poca gente se tomó en serio su explosivo modelo de fusión flamenco-psych-rock. Lo curioso es que no hace falta haber cambiado mucho de opinión básica sobre el grupo para que otros aspectos de la banda en los que sí que andaban ciertamente sobrados (descaro, jaleo y frikismo, en diabólica y esquinada propuesta de fusión) hayan crecido libres de ataduras de forma que, hoy, el único LP de Flamenco suene rotundo y glorioso.Tras el grupo se encontraban los hermanos Garrido, inagotables animadores de la escena local sevillana desde 1967, primero con Los Soñadores (con dos singles editados y en los que también militaba Tele, el futuro batería de Triana), y luego con Galaxia (con otros dos singles y un proyecto que ya coqueteaba claramente con la fusión psicodélica), hasta que en 1972, bajo la hermosa provocación de ese nombre, la producción ejecutiva de su manager Emilio Santamaría (el padre de la eurovisiva Massiel) y la producción musical de Carlos Montenegro, publicasen éste su único LP y cuatro singles más, todos incluidos en el álbum y cocinados pensando en las listas de ventas, a las que por cierto no llegaron ni por asomo. En una primera lectura, Flamenco pudo ser alineado junto a muchas de aquellas ligerezas de flamenco pop que cubrieron los años 70 (Payos, Gazpacho.) pero hoy no queda ninguna duda acerca de su singularidad, aunque en su día de poco les valiese que se atrevieran con textos de Lorca o unos tanguillos de Paco de Lucía en su intento por ascender a la primera división y buscar una respetabilidad a la que nunca accedieron. Hoy, este disco bastardo suena definitivamente de-mo-le-dor. Música exultante, hambrienta, tosca si se quiere, pero arrolladora. Nada que ver con el rigor purista con el que pocos años antes los pioneros Smash habían definido el género. Además, qué motivos había para no hacerlo ellos, si el grupo norteamericano Carmen estaba en esas mismas fechas editando en todo el mundo (incluido también España) su propia y desangelada ensalada flamenca-rock al uso. Pinchabas el disco y sobraban los argumentos. El grupo se desnudaba en el corte que abría el álbum, el desaforado "Dímelo", en origen simplemente una rumbita pero aquí trascendida por diversos añadidos psicodélicos en perfecta connivencia con apropiaciones del Latin rock de Santana o del afro-rock de Osibisa. Un tema que casi es su definición y unas maneras extremas que en general recorren dichosas el álbum por ambas caras: 'Todo se va a acabar', 'Algo me va a pasar', 'Anda jaleo'. Guitarras, distorsión, órganos, fuzz, percusiones y la voz jonda del cantante invitando a entrar en la discothèque psychedelic del momento. Sólo un loco se atrevería hoy a subestimar a un grupo como éste, a unos músicos fundamentalmente lúdicos capaces de articular su personal propuesta a base de modestos platos combinados que, años atrás, para nada formaron parte en la dieta de la intelligentsia hispana de la escena rock meets flamenco, pero que hoy se alza gozosa para todo el que tenga orejas.
KUBISOVA, MARTAMarta Kubisová era la cantante más famosa de Checoslovaquia a finales de los 60, con una prometedora carrera internacional pero censurada por el régimen comunista hasta 1989. Recopilada de los archivos del sello Supraphon, esta colección de 1966 a 1970 se centra en sus temas más fuertes, que incluyen grandes dosis de guitarras fuzz y ritmos funky, vientos con garra y órganos cortantes sustentando la voz profunda y con soul de Marta.
YETIS, LOSEn el año 1966 la fiebre del go-go se toma a Medellín y ese virus tiene nombre propio, LOS YETIS. La ciudad, una de las más conservadoras de Colombia, empezó a sentir terremotos en sus cimientos por el bailoteo de miles de adolescentes que buscaban distanciarse del gusto tanguero y bolerista de sus padres. Para eso, nada mejor que el espíritu go-go representado por un peludo y abominable hombre de las nieves. Los Yetis representan un caso muy especial dentro de la escena sesentera Colombiana: Idolos pop adolescentes asociados con el Nadaísmo (movimiento de vanguardia intelectual colombiana de finales de los cincuentas), son la única banda comercialmente exitosa basada fuera de la capital Bogotá, y en un país donde se le perdió la pista al rico legado rockero de los 60s y 70s, han logrado permanecer en el imaginario musical de la nación.CARA A ME SIENTO LOCO (José Ignacio Durán) From NADAISMO A GOGO album (Munster 2LP / CD) LOUIE LOUIE (Richard Berry) No incluido en el álbum NADAISMO A GOGO (Munster 2LP / CD) CARA B NO ME DIGAS ADIOS (Trini López) From NADAISMO A GOGO álbum (Munster 2LP / CD) GLORIA (Van Morrison) No incluido en el NADAISMO A GOGO álbum (Munster 2LP / CD)